Retomando la idea del post anterior de que ¡No soy Miss Venezuela! tengo la percepción que el universo de la mujer venezolana ha sido reducido a dos caminos: Eres bella y buenota vas para Miss Venezuela, o lo contrario, sacas un título universitario con el sudor de una mala alimentación por el régimen de la universidad y ganas unos kilos, teniendo la primera opción una mayor aceptación social.
¡Ya va, conchale! ¿y si no me criaron para que fuera Miss Venezuela?, digo, está la libertad de elegir, pero no, a la verga, tienes que estar buenota, si no, no te miran. Tienes que salir en el Miss Venezuela, sino, no servis pa' nada como diría una maracucha. He escuchado atrocidades por parte de algunos hombres que no se dan cuenta de la inmadurez de sus opiniones: "Imaginate, si me hago novio de Karla me van a criticar que por qué tengo una novia gordita". Aja, ¿y si no quiero bajar de peso?, me siento bien gordita, ah no cabeza de ñame tengo que bajar de peso para que no hablen mal de tu novia, por Dios, ¡Qué pobreza de espíritu chico, qué poca personalidad!.
Una vez lo dije en mi casa en una reunión de amigos, no tengo por qué matarme para bajar de peso, quien me quiere me va a querer así. Y vale preguntarse ¿para qué o para quién buenota?, ¿para satisfacer el placer visual de ellos o el enfermo hedonismo?, qué no verga, no quiero estar buenota, ¿para que me vean con lujuria?, meeenos, ya basta, no quiero un baboso que lo primero que me diga al verme es que me quiere llevar a la cama, no señor.
¿El mundo anda al revés o yo soy una desadaptada social?, ¿Hacia dónde apunta los valores?, ¿se han detenido los jóvenes y las jóvenes a pensar qué es realmente lo que quieren proyectar de su personalidad? yo haría un llamado a la reflexión. Una vez lo dije publicamente mientras usé la cuenta de Plurk que si un hombre me decía "gordita linda" con ese me casaría, porque ese gordita sería con cariño, con ternura, y con el respeto que una mujer desea sentir de parte de un hombre.
Seré gordita, pero como me gusta leer libros de literatura y psicología, ¿te interesa eso?, podemos conversar, no te digo de libros sobre feminismos porque sé que saldrás corriendo por el segundo puente sobre el río Orinoco. De películas por favor nada comercial, me gusta el cine independiente, o por lo menos ese cine que trata una historia interesante y te deja una reflexión para crecer como ser humano, alimentar el espíritu, ¿ah también tú?, ¡Qué bien vale!. Además te confieso que últimamente ando de un versatil con la música, antes sólo me gustaba jazz, bossanova, blues y reggae, ahora conozco otros ritmos como el indie que me encanta, y el soul; ¡Vaya sorpresa!, ¿También te gusta?, entonces nos podemos sentar con una taza de café o una copa de vino a conversar sobre libros, escuchar esa buena música. A la final chicos y chicas, hombres y mujeres, estoy obstinada de una sociedad enferma por la apariencia física, que deja de lado los valores de las personas, la pureza de su ser, lo original de su personalidad, lo autentico de los gustos, la belleza de la diferencia. Lo confieso, es jodido ser original en una sociedad donde te presionan para estar en buena forma sin importar tus conocimientos, donde cada año se celebra un Miss Venezuela que gradúa a una nueva señorita de las respuestas más estúpidas; con algunas soberanas excepciones que vale la pena salvar de ese grupete. Insisto, no estudié para ser Miss Venezuela, mis intereses son otros. A Dios y a mi madre gracias que soy Licenciada.
Algunos dirán que es complejo, no señor, es que soy una irreverente que no me gusta copiar patrones sociales patológicos, enfermizos, deformantes. El hedonismo crónico que abunda en este siglo XXI me tiene botando piedra. Seré gordita, pero como me gusta ser coqueta, estar bien vestida, maquillarme, darle un cariñito de vez en cuando a mi cabello, amo los tacones, también aprendí a bailar la danza del vientre, y cómo lo gozo, ¿Quieres que te baile la danza del vientre?, eso sería sólo media hora, ¿corto tiempo no?. ¿Quieres tener una conversación inteligente y amena con una mujer?, Te apuesto que con la mujer con que logres hablar toda una madrugada sin aburrirte esa atrapará tu corazón y te sentirás pleno como hombre.
¡Ya va, conchale! ¿y si no me criaron para que fuera Miss Venezuela?, digo, está la libertad de elegir, pero no, a la verga, tienes que estar buenota, si no, no te miran. Tienes que salir en el Miss Venezuela, sino, no servis pa' nada como diría una maracucha. He escuchado atrocidades por parte de algunos hombres que no se dan cuenta de la inmadurez de sus opiniones: "Imaginate, si me hago novio de Karla me van a criticar que por qué tengo una novia gordita". Aja, ¿y si no quiero bajar de peso?, me siento bien gordita, ah no cabeza de ñame tengo que bajar de peso para que no hablen mal de tu novia, por Dios, ¡Qué pobreza de espíritu chico, qué poca personalidad!.
Una vez lo dije en mi casa en una reunión de amigos, no tengo por qué matarme para bajar de peso, quien me quiere me va a querer así. Y vale preguntarse ¿para qué o para quién buenota?, ¿para satisfacer el placer visual de ellos o el enfermo hedonismo?, qué no verga, no quiero estar buenota, ¿para que me vean con lujuria?, meeenos, ya basta, no quiero un baboso que lo primero que me diga al verme es que me quiere llevar a la cama, no señor.
¿El mundo anda al revés o yo soy una desadaptada social?, ¿Hacia dónde apunta los valores?, ¿se han detenido los jóvenes y las jóvenes a pensar qué es realmente lo que quieren proyectar de su personalidad? yo haría un llamado a la reflexión. Una vez lo dije publicamente mientras usé la cuenta de Plurk que si un hombre me decía "gordita linda" con ese me casaría, porque ese gordita sería con cariño, con ternura, y con el respeto que una mujer desea sentir de parte de un hombre.
Seré gordita, pero como me gusta leer libros de literatura y psicología, ¿te interesa eso?, podemos conversar, no te digo de libros sobre feminismos porque sé que saldrás corriendo por el segundo puente sobre el río Orinoco. De películas por favor nada comercial, me gusta el cine independiente, o por lo menos ese cine que trata una historia interesante y te deja una reflexión para crecer como ser humano, alimentar el espíritu, ¿ah también tú?, ¡Qué bien vale!. Además te confieso que últimamente ando de un versatil con la música, antes sólo me gustaba jazz, bossanova, blues y reggae, ahora conozco otros ritmos como el indie que me encanta, y el soul; ¡Vaya sorpresa!, ¿También te gusta?, entonces nos podemos sentar con una taza de café o una copa de vino a conversar sobre libros, escuchar esa buena música. A la final chicos y chicas, hombres y mujeres, estoy obstinada de una sociedad enferma por la apariencia física, que deja de lado los valores de las personas, la pureza de su ser, lo original de su personalidad, lo autentico de los gustos, la belleza de la diferencia. Lo confieso, es jodido ser original en una sociedad donde te presionan para estar en buena forma sin importar tus conocimientos, donde cada año se celebra un Miss Venezuela que gradúa a una nueva señorita de las respuestas más estúpidas; con algunas soberanas excepciones que vale la pena salvar de ese grupete. Insisto, no estudié para ser Miss Venezuela, mis intereses son otros. A Dios y a mi madre gracias que soy Licenciada.
Algunos dirán que es complejo, no señor, es que soy una irreverente que no me gusta copiar patrones sociales patológicos, enfermizos, deformantes. El hedonismo crónico que abunda en este siglo XXI me tiene botando piedra. Seré gordita, pero como me gusta ser coqueta, estar bien vestida, maquillarme, darle un cariñito de vez en cuando a mi cabello, amo los tacones, también aprendí a bailar la danza del vientre, y cómo lo gozo, ¿Quieres que te baile la danza del vientre?, eso sería sólo media hora, ¿corto tiempo no?. ¿Quieres tener una conversación inteligente y amena con una mujer?, Te apuesto que con la mujer con que logres hablar toda una madrugada sin aburrirte esa atrapará tu corazón y te sentirás pleno como hombre.
PD: En la foto sale a mi lado, la más alta, mi primera profesora de danza del vientre, digo primera porque me imagino que cuando retome las clases será otra, y como gocé cuando le saboteaba algunas clases echando chiste de que no podía hacer algunos pasos por mis cauchos y disfruté la risa de las muchachas. Por supuesto, la más gordita soy yo. Creo que no hay mayor alegría y madurez emocional que cuando el ser humano se ríe de si mismo.

1 palabrearon:
"no te digo de libros sobre feminismos porque sé que saldrás corriendo por el segundo puente sobre el río Orinoco" ... lol!
Me hizo reír :)
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